domingo, 18 de enero de 2015

El Abandono Animal

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Esta semana, algún execrable desalmado abandonó tres cachorros de perro en mi aldea natal, en casa de mis abuelos. Imagino que lo hizo con nocturnidad y alevosía, puesto que nos percatamos de la presencia de los perros casi de forma accidental y todavía no sabemos cuánto llevaban allí. Suponemos que alguien los trajo en su coche y simplemente los dejó, para luego huir a toda velocidad a la cochambrosa madriguera que habita, sin atisbo de remordimientos. Como apunte, quiero desearle la peor de las existencias a esa persona y que, si cree en un dios y en una vida después de la muerte, el sufrimiento eterno sea su recompensa en el más allá.

viernes, 16 de enero de 2015

Podemos, Semana Santa y los Hipotéticos

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Que la mayoría de medios de comunicación nacionales son de derechas es un hecho, del mismo modo que una gran porción de esos periodistas, quizá en aras de la audiencia o de sembrar yermas polémicas, se dedica a detonar con sus absurdas preguntas y entrevistas conflictos inexistentes, tergiversando palabras con total impunidad. No quiero pensar, inocente de mí, que estos grupos mediáticos actúen en base a intereses políticos de oscurantista empaque...

Y es que hace un par de días, en un ejercicio democrático muy común, una representante andaluza de Podemos respondía a las preguntas (¿capciosas?) de un profesional de la información; ¿o era un mercenario? Durante la entrevista, el periodista le preguntó si "Podemos convocaría un referéndum para suprimir la Semana Santa en Andalucía", a lo que ella respondió que, "si se diese la circunstancia de tener que hacer una consulta para dilucidar la orientación del consenso público, Podemos estaría dispuesto a ello". Cualquier persona con un cierto coeficiente intelectual, un gato, un cerdo o un hurón amaestrado, saben que los enunciados hipotéticos no indican una intencionalidad directa, solo dejan patente la voluntad del orador, en este caso el partido, de amoldarse a las querencias de la población. Añadiré, aunque considero que el público de este blog no lo necesita, que no es lo mismo "sí" (con tilde) que "si" (sin tilde).
 
"Poder realizar una acción no es lo mismo que realizarla".- Lección nº 1 sobre el discurso político
No obstante, por lo visto el coeficiente intelectual de la población nacional se encuentra en ratios escandalosamente bajos, a la altura del Tártaro por lo menos, lo que en combinación con una prensa especulativa, propensa al sesgo y amarillista, resulta fatal. La población, ya de por sí inclinada a no contrastar la información y a elaborar opiniones rotundas sobre materias sensibles en quince minutos, se ve arrastrada por esos intereses mediáticos y termina por convertirse en una caterva de ignorantes en ciega estampida. Por supuesto, tienen derecho a exponer sus ideas libremente, a bramar en alto y enfadarse por problemas que no son tal; en ocasiones, ser una herramienta no está mal y jamás se me ocurriría pedirle a la gente que pensase un poco más, pues no quiero que un país con tan poca natalidad sufra paralelamente un incremento en el fallecimiento de sus habitantes por una ola de derrames cerebrales.

Para darle la puntilla al asunto, hoy en Espejo Público (A3, esta misma mañana), el programa enfrentaba a un representante de Podemos contra la opinión popular, muy al estilo de un juicio inquisitorial, trayendo a colación declaraciones de tanto peso como las de Falete o Victorio y Lucchino. Pese a que el portavoz de Podemos insistía por activa y por pasiva que ellos no habían propuesto ninguna supresión de la Semana Santa, sino la disposición a escuchar al pueblo, todas las demás partes implicadas arremetían contra la formación escudándose en que era una tradición inamovible, que era económicamente imprescindible, que Podemos pretendía quitarles lo que era suyo, etc. Una tertuliana del programa, incluso, añadía que "si nos van a estar consultado todo cada dos por tres, yo quiero cobrar por ello". Deleznable, patético y atronador esto que he presenciado. Si fuese yo el portavoz de Podemos, habría respondido igual que el carismático político de la película Viva la Libertá (2013), encarnado por un excelso Toni Servillo: "con su ignorancia, usted me demuestra que no merece una respuesta".

La intencionalidad de esta confrontación mediática y los argumentos esgrimidos por los pro-Semana Santa, ignorando deliberadamente las razonables y pausadas explicaciones de Podemos y, por contra, insistiendo en que este nuevo partido político pretende acabar con las tradiciones (¡a nivel nacional!), me dejan mal sabor de boca; un intenso tufo a estrechez de miras y falacia intrínseca. A lo largo de los quince o veinte minutos que duró esta pantomima de guardería, me pregunté varias veces si es que las personas ya no tienen capacidad de retentiva, entendimiento del discurso o son, simple y llanamente, idiotas redomados. Luego concluí que este país tiene los políticos que se merece, ya que nada mejor que un borrego para representar a otro borrego, y me vine al blog a echar pestes de la estulticia nacional, dejando bien claro que yo no me caso con ningún partido y de que Podemos no me paga ni un duro por esta entrada.

Como dato positivo, al menos, una de las tertulianas tuvo a bien decir que esta polémica era absurda pues no tenía ninguna base, estaba cogida con pinzas y solo buscaba montar gresca, quizá tan incrédula como yo al ver la bufonería con la que los profesionales de medio pelo y famosillos de España se empecinan en embadurnar todos aquellos conatos de oración que disparan por sus orificios bucales, sin contrastar, sin elaborar; sin pensar.

miércoles, 14 de enero de 2015

Malos Humos

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No se puede negar que la contaminación se está convirtiendo en un problema sumamente grave, un problema de inquietante actualidad que no va a desaparecer aunque miremos hacia otro lado, por mucho que desde las esferas económicas se nos empuje a consumir ciegamente y a crecer sin denuedo, ignorando el pestilente estercolero que amenaza con exiliarnos de nuestros hogares. Todas las políticas negacionistas vienen a cristalizar en un fútil intento de mantener en pie al frágil Goliath, que tantas alegrías y beneficios nos otorgó en el pasado; siempre hubo bosques y petróleo, por tanto siempre los habrá. ¿Para qué cambiar?