sábado, 28 de agosto de 2010

Quimera Luna I

20071019224706-luna-azulQuimera era una visitante asidua de su mente. De alguna extraña manera, y por algún extraño motivo, se había convertido en una especie de ángel de la guarda para él. Algunos lo llamarían locura, ensoñación, alucinación, delirio… Bueno, lo cierto es que hay muchos nombres diferentes para definir o, al menos, intentar catalogar este tipo de apariciones, incluso cuando numerosos exámenes psicológicos demostraron que el paciente en cuestión estaba completamente cuerdo y hay motivos más que fundados para rechazar el diagnóstico de cualquier loquero. Pero, como en todo, la teoría dista mucho de la práctica, y es una tarea muy ardua establecer en términos absolutos lo que revolotea en espacios relativos- la mente-.

La presencia de Quimera en sus sueños se conforma como uno de los motivos principales de su posterior debacle personal y furia asesina, ya que el sujeto demostraba una fe ciega hacia esa figura onírica y todo lo que le decía. Con frecuencia entendía sus breves intervenciones nocturnas como algún tipo de adelanto existencial. Ni que el destino tuviera por costumbre dar pistas del devenir de los tiempos- siempre he considerado el destino un absurdo propio de mentes pasivas, de esas que se cruzan de brazos esperando que las cosas se solucionen u ocurran por sí solas-.

Pues bien, Aseev era uno de esos tipos que parecen tenerlo todo en la vida, pero sin llegar a destacar en nada particular. Un tipo sencillo y feliz. Físicamente en la media, intelectualmente en la media, sin nada que lo diferenciara a primera vista de otra persona cualquiera. Insisto, nada que destacar, salvo su extraña habilidad para recordar hasta el más mínimo detalle de sus sueños- y pesadillas-. Estudios minuciosos sobre el paciente revelaron una actividad anormal en ciertas zonas del cerebro, que le conferían un porcentaje inexplicable de conciencia sobre su subconsciente, y viceversa. Dormía, pero no estaba dormido. Estaba despierto, pero no del todo. Entre dos mundos. No se me ocurre otra manera mejor de explicarlo. Quizá en esa delgada línea, tierra de nadie, se topo con Quimera... y se le metió dentro. Esa era la diferencia.

Atendiendo a las declaraciones que Aseev realizó con posterioridad a su delito, y tirando de esos artículos periodísticos que pretendían defender o condenar todo lo que había hecho, sin olvidar, por supuesto, los exámenes psicológicos y la interminable lista de pruebas a las que fue sometido, cabe señalar que el sujeto en efecto recibió una influencia externa personificada en la figura de Quimera. La naturaleza u origen de esa influencia es desconocida, por el momento, aunque sí sabemos que fue lo suficientemente poderosa como para apropiarse de la psique de una persona sana y transformarla en un torbellino de impulsos irracionales excepcionalmente combinados para conformar una personalidad autodestructiva y peligrosa a todos los niveles. Y luego está el tema de sus habilidades...

La ciencia ha demostrado falsos muchos paradigmas a medida que los nuevos descubrimientos relegaban a los viejos a las enciclopedias y a sótanos polvorientos y sin luz. Todas esas teorías y demostraciones científicas parecían evidenciar la total ausencia de habilidades sobrenaturales en el ser humano, especialmente si tomamos como base la sumamente lenta evolución genética de nuestra especie, a causa de esta tendencia tan suicida de adaptar el medio a nosotros. No evolucionamos, o bien lo hacemos a paso de tortuga. Toda mutación es válida, ergo no hay una dirección definida de progreso biológico. Aun así, hablar de estas habilidades que el señor Aseev exhibía sin pudor le deja a uno una sensación de angustia indescriptible.

¿Acaso el paciente fue bendecido por un ente superior? ¿Cómo era posible que un cuerpo humano exactamente igual que cualquier otro- salvando diferencias obvias-, pudiera convertir todos los postulados de la ciencia en un mero chiste? Aseev no jugaba según las reglas naturales, no estaba de acuerdo con ellas.

Si fuera un loco, un trastornado- según algún que otro grupo de estudio-, ¿en qué momento se convierte en locura la realidad? ¿Podemos atrevernos a catalogar de delirio un hecho cierto y demostrable? Lo único que sigue sin hallar explicación convincente es Quimera… Es decir, el paciente lanzaba rayos, volaba, atravesaba las paredes desgranándose a nivel atómico… Eso en sus últimos días de vorágine destructiva, porque al principio el cambio se produjo a un ritmo muy sutil. Inconsciente. Indetectable.

Quimera Luna, la llamaba él. Una mujer hermosa, de innegable atractivo- según los bocetos-, le exhortaba a hacer esto o aquello. Y él lo hacía. Y le iba bien. Siguiendo sus consejos cosechó muchos éxitos, tanto personales como profesionales, hasta que las cosas se torcieron. Los consejos empezaron a tornarse más misteriosos; Quimera Luna no parecía tan inocente.

Sus ojos contenían una oscuridad insondable. Su cabello, agitado por el viento de los sueños, se ondulaba en el aire como si fueran garras insidiosas de noche pura. Incluso el tono de sus ropajes imaginarios- ¿hasta qué punto?-, se transmutaban en degradados de maldad y perfidia. Quizá el cambio, imperceptible a nivel consciente, era insoportable en un plano emocional.

Ver un sueño deformado en horrenda mueca... ¿Fue el detonante? ¿Lo hizo por venganza? ¿Obediencia? ¿Qué demonios vinculaba a Aseev con Quimera Luna? ¿Qué o quién era ella? Y, lo más importante, ¿volverá la aparición? ¿Despertará el paciente del coma en el que cayó días después de lo que hizo, encontrándose ya en prisión de máxima seguridad?

Sólo sé que no me gustaría estar cerca.

2 comentarios:

  1. He quedado maravillada de nuevo, por esa narración que ya en pocos sitios te encuentras (y que sin duda, un día espero alcanzar), por el suculento plato que prepara el misterio y por el insomnio que me entra, esperando leer y saber más de esta Quimera Luna, aunque tal y como has descrito a esta misteriosa criatura (puesto que todavía desconozco su naturaleza)... no sé si me gustaría estar cerca o lejos de Aseev.

    Esperando, paciente (o no) la continuacíon. Un saludo!!

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  2. Gracias mil por tus amables palabras, que siempre animan a uno a seguir. La continuación, en principio, existirá, pero iré alternando con otras entradas de diversa temática. Por no saturar, jaja.

    Un saludo.

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